Ribeyro y Levrero: inmensos y no tan silenciosos - Julio Ramón Ribeyro

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Ribeyro y Levrero: inmensos y no tan silenciosos



Por Diego Zúñiga


Eran tímidos, extraños quizás; pero profundamente talentosos. El peruano Julio Ramón Ribeyro y el uruguayo Mario Levrero armaron una obra distinta y valiosa en los años en que el boom latinoamericano -de la mano de García Márquez y Vargas Llosa- brillaba; una obra alejada del realismo mágico y sus derivados. 



Por eso hoy, cuando libros como La tentación del fracaso, de Ribeyro, y La novela luminosa, de Levrero, parecen tan actuales y vivos, el rescate -por parte de Lolita Editores- de dos libros de conversaciones de estos autores resulta tan pertinente. Las reediciones de Las respuestas del mudo -recopilación de entrevistas a Julio Ramón Ribeyro a cargo de Jorge Coaguila- y Conversadores con Mario Levrero -una entrevista realizada a lo largo de cuatro años por Pablo Silva- muestran a dos escritores brillantes, pero también a dos autores que dudan de su talento, de sus certezas. 


Sin embargo, las respuestas luminosas prevalecen, como cuando Ribeyro define lo que es un cuento perfecto: "Para empezar, es el que se lee de un solo tirón, en el cual no sobra ni falta una coma, que produce una emoción intensa en el lector y se recuerda para siempre". O cuando Levrero dice: "Ser escritor no significa escribir bien (hay quienes escriben mal, como Roberto Arlt, o con un lenguaje poco literario, como Kafka, y, sin embargo, son grandes escritores), sino estar dispuesto a lidiar durante toda la vida con tus demonios interiores". Momentos como esos abundan en estos libros donde podemos escuchar, una vez más, la voz de ellos, mientras leemos el retrato íntimo de dos narradores inmensos y silenciosos.